Cuatro motivos para utilizar el factoring de Pagaralia

La coyuntura económica que vivimos ha traído consigo el hecho de que las empresas tengan, en ocasiones, dificultades para cobrar las facturas relativas a los servicios realizados o a los productos vendidos.

La coyuntura económica que vivimos ha traído consigo el hecho de que las empresas tengan, en ocasiones, dificultades para cobrar las facturas relativas a los servicios realizados o a los productos vendidos.

Algunos de sus clientes se demoran en los pagos y las empresas tienen que asumir las cantidades adeudadas de sus fondos propios y lanzarse a la búsqueda de financiación, dado que la falta de liquidez pone en peligro el buen funcionamiento de sus organizaciones.

Las entidades financieras exigen a las empresas para obtener crédito unos requisitos imposibles de cumplir o, como ocurre en la mayoría de las ocasiones, les niegan el préstamo.

Sin embargo, las empresas cuentan con fórmulas alternativas para obtener liquidez de una manera rápida, como es el caso del factoring de Pagaralia. Este servicio permite obtener financiación con las facturas de las ventas a plazo realizadas a los clientes, sin tener que esperar a la fecha estipulada de cobro o a la recepción del pagaré.

Cuáles son sus ventajas

1-Las empresas tienen garantizado el cobro de las facturas de sus clientes en el momento en que lo necesitan, al poder disponer con antelación las cantidades correspondientes. Así, no tienen que esperar los 30, 60 o hasta 90 días de demora.

2-Se reducen los impagos, la morosidad de los clientes y aumenta la eficacia de la gestión de cobros, dado que Pagaralia se encarga de cobrar al cliente el importe prestado a las empresas que se han acogido a la fórmula de factoring, además de evitar que pasado ese tiempo los clientes se declaren insolventes.

3-El factoring de Pagaralia amplía la capacidad de financiación de las empresas y tiene la ventaja de proporcionar liquidez inmediata para sufragar el importe de las ventas.

4-Mejora el análisis estadístico-contable de la cartera de facturas, facilitando su control y comprobación. Con el factoring, es posible eliminar las cuentas a cobrar del balance de la cuenta de resultados, de manera que el saldo negativo procedente del impago de los clientes se convertirá en saldo al contado. Mejora los ratios de endeudamiento y del circulante.